Para poder armonizar los chakras con la ayuda del método reiki, se necesita que siempre el individuo deje sus manos en posición hasta que pueda sentir la misma cantidad o tipo de energía fluyendo a través de ellas. Es una manera de conectar la energía universal con la energía de cada una de las células que integran al organismo.
Con la gente que vive demasiado en sus cabezas, se puede posar una mano en el chakra del tercer ojo y, dejándolo allí, mover la otra mano desde un chakra bajo hacia el otro, comenzando con el chakra de la raíz, para equilibrarlos. Cuando hacemos este tipo de tratamiento, nosotros no tocamos el chakra más elevado, el chakra del loto, puesto que el estado superior de conciencia no requiere armonización ni aprovisionamiento de energía adicional.
Una vez que se haya logrado el segundo nivel reiki, se podrá tratar los chakras con los símbolos. También pueden tratarse con los métodos mental y en ausencia. El equilibrio de los chakras armonizará el cuerpo, disolverá bloqueos de energía y liberará capacidades potenciales.



