
El aura se podría definir como un campo de energía electromagnética que rodea a los organismos de todos los seres vivientes. Dicho campo vibra en diferentes frecuencias y refleja el estado emocional y energético del cuerpo y de la mente, además del estado funcional que posee cada una de las áreas del cuerpo. En el aura también se refleja la personalidad y las situaciones que experimentan las personas, y visualmente es como un halo de luz que emana el ser, de colores y con sin límites definidos.
En 1939, Velentina y Semyon Kirlian descubrieron por accidente el campo magnético del cuerpo humano al trabajar en su laboratorio. Se encontraban reparando un equipo médico, cuando de pronto descubrieron que una descarga eléctrica entre un electrodo y partículas de piel humana, producía cambios en el color. A continuación, decidieron fotografiar dicha descarga, colocando directamente la placa sobre la piel. Fue de esta manera que surgió la herramienta científica conocida como la cámara Kirlian que se utiliza para captar el aura. Especialistas en el tema, afirman que existen varios métodos para poder ver el aura, y que, de hecho, cualquier ser humano puede aprender a observar el aura; sólo hace falta un poco de práctica y concentración.
El color del aura, como se dijo anteriormente, refleja estados de ánimo y características de la persona. Cada color representa diferentes atributos; a continuación se detalla una lista con los colores del aura y sus respectivos significados:
Rojo Intenso: Realista, con los pies sobre la tierra, activo, gran fuerza de voluntad
Rojo: Activo, poderoso, enérgico, vital, competitivo, ganador, apasionado. Se encuentra relacionado con la circulación, el corazón y el cuerpo físico.
Rosado: Cariñoso, sensible, tierno, artístico, emocionado.
Anaranjado-rojo:Confianza, habilidades creativas.
Anaranjado: Creativo, productivo, aventurero, valiente. Relacionado con los órganos reproductivos y las emociones.
Anaranjado-amarillo: Analítico, creativo, inteligente, científico, detallista, perfeccionista.
Amarillo: Creativo, inteligente, jugador, optimista, tolerante. Relacionado con el bazo y la energía vital.
Dorado: Sabiduría, conocimiento interno, mente espiritual, observador.
Amarillo-verde: Comunicativo, creativo de corazón.
Verde: Maestro, social, comunicador. Quiere a la gente, animales y naturaleza. Relacionado con el corazón y los pulmones.
Turquesa: Curandero, terapeuta, sensible, lleno de paz y tranquilidad. Relacionado con el sistema inmune.
Azul: Cuidador, sensible, cariñoso, intuitivo. Se relaciona con la garganta y la tiroides.
Índigo: Intuitivo, emociones profundas. Se relaciona con el tercer ojo, las glándulas visuales y pituitaria.
Violeta: Intuitivo, artístico, mágico, futurista, idealista. Relacionado con la corona, el sistema nervioso y la glándula pineal.
Lavanda: Imaginación, visionario, sueños despiertos, etérico.
Blanco: Espiritual, trascendental, cualidades etéricas y no físicas.


