Equilibrar los chakras con la ayuda del reiki no es parte del programa corriente de tratamiento. No obstante, es muy efectivo y algunos practicantes prefieren no soslayarlo. La palabra chakras deriva del sánscrito y este significa rueda, y en sí los chakras son centros de energía circular que existen en el cuerpo sutil del hombre.
Su función y apariencia han sido descritas reiteradamente, en especial por las culturas orientales. Muchas escuelas de filosofía y esoterismo describen siete chakras principales y cuatro subsidiarios, todos insertos en el cuerpo sutil que es contraparte de nuestro cuerpo físico. Este cuerpo sutil penetra y permean el cuerpo físico y es la base energética de todas las manifestaciones en el plano físico.
Los clarividentes perciben los chakras como espirales circulares de energía que difieren de tamaño y actividad de persona en persona. Los chakras están conectados a un refinado canal de energía que corre paralelo a la médula espinal, y nuestros cuerpos materiales no podrían existir sin ellos. Los chakras tanto recogen y acumulan el prana presente en la atmósfera, como lo transforman y convierten en energía. Sirve como portales para el flujo de energía y vida hacia nuestro cuerpo físico.



