Cuando existe un desequilibrio energético, son los chakras quienes se encargan de absorber una mayor cantidad de energía universal y así transformarla en fuerza vital. De esta forma se elimina todo tipo de desequilibrio y mal ocasionado, volviendo a una nueva armonía, espiritual y corporal.
Si este desequilibrio no es corregido en el tiempo adecuado, nada se podrá hacer ni siquiera los chakras, quienes se encontrarán débiles y sin fuerzas para absorber energía. También puede generarse en este desequilibrio una captación excesiva de energía por parte del chakras. En cualquiera de las dos situaciones se rompe ese equilibrio dinámico y el individuo comienza a sentir síntomas físicos.
La realización de reiki es una manera eficaz de corregir ese desequilibrio y tiene la capacidad de devolverle al cuerpo la energía necesaria mediante la recuperación de los chakras. Es necesario saber comprender aquellos síntomas que el individuo manifiesta ya sean emocionales, físicos, mentales ya que son el reflejo del desequilibrio producido. Cada chakras presenta sus propias cualidades, su propio color, localización dentro del organismo, símbolo, y funciones sobre el ser. Es importante tener una completa y correcta armonía entre los chakras para que no se produzcan este tipo de desequilibrios energéticos.



