Como C. G Jung señalo una vez, nos hemos apartado mas y más de los símbolos tradicionales, que alguna vez poseyeron enorme significado y que desde entonces perdieron para nosotros su efectividad. Sin embargo, cuando uno toma parte de un encuentro grande de practicantes de reiki, puede consumar nuevamente el antiguo símbolo reavivado.
El circulo equivale al infinito y la perfección y, al formar uno, se crea una ronda de reiki que nunca acaba y siempre comienza. Para realizarlo, siéntese o estén de pie en circulo y posen sus manos sobre el hombro o a la cintura de la persona a su izquierda. El efecto será mas agradable si el grupo permanece quieto y unido. Esta es una manera bella y efectiva de activar y aplicar la energía reiki dentro de un grupo entero.
Esta espléndida experiencia de dar y recibir promoverá el sentimiento de solidaridad dentro del grupo e incrementara su armonía.
Si hay muchos participantes presentes, el circulo puede extenderse en un espiral, combinando la energía reiki con el poder contenido en este símbolo. Con el tiempo, mas y mas gente comenzara a redescubrir la simbología antigua, para despertarla hacia una nueva vida.



