El último chakras llamado también, chakra corona del loto, se sitúa al tope de la cabeza, en la fontanela. Representa el nivel más elevado de la conciencia que la humanidad puede alcanzar, conocido como iluminación, conciencia unitaria y conciencia del “yo soy”. Por este motivo una persona espiritualmente despierta es a menudo representada como un halo o rayos de luz en torno a la cabeza. Este chakras es la sede de la intuición y la visión espiritual directa que excede de lejos la capacidad de clarividencia.
Para armonizar los chakras con la ayuda del reiki no será necesario un conocimiento más profundo del modo ñeque funcionan, porque la energía reiki actúa por su cuenta, de modo óptimo. Por lo tanto, resulta muy fácil practicar esta forma de reiki.
Se puede equilibrar la energía de los chakras posando las manos sobre cada uno de ellos sucesivamente, comenzando por ejemplo con el chakras del tercer ojo y desplazándote hacia el chakras de la raíz, o viceversa. Una posibilidad posterior podría ser posar una mano sobre el chakras del tercer ojo y la otra sobre el chakras de la raíz, y después mover las manos hacia el chakras de la garganta y el chakras del sacro, el chakras del corazón y el chakras del plexo solar, sucesivamente.



