Mucha gente reacciona con incredulidad o al menos se desconcierta cuando se dice que el reiki puede impartirse a otras personas a través de una gran distancia. Sin embargo, en nuestros días y edad, esta posibilidad no debería sorprendernos ni asombrarnos. Por ejemplo, por la radio y la televisión sabemos que pueden enviarse ondas a través del éter y volverlas audible o visibles una vez que han sido captadas por el tipo apropiado de receptores. Cada uno de nosotros está familiarizado con este tipo de transmisión “sin cables”.
Gracias a métodos de investigación desarrollados por la tecnología médica moderna, hoy sabemos que nuestros cerebros emiten frecuencias que difieren según la clase de actividad cerebral que las producen.
Nuestros pensamientos no son otra cosa que pautas vibratorias transmitidas por nuestros cerebros y, como las ondas radiales, pueden ser captadas por el tipo adecuado de receptor. Mucha gente se ha familiarizado con el fenómeno de la telepatía, sin tomar conciencia de ello. Cuántas veces uno piensa algo y luego alguien lo dice. A veces, también, sentirnos que alguien que nos ama está pensando intensamente en nosotros, o advertimos que algo le está sucediendo a un miembro de la familia que vive muy lejos. Si esto puede suceder con los pensamientos, porque no podría suceder con el reiki.



